Un idiolecto es un término lingüístico que hace referencia a la variedad más pequeña en la que se puede concretar una lengua: el uso individual, la forma o estilo de hablar de cada hablante.

Fíjate en las personas que te rodean: todas tienen una forma diferente de comunicarse. Hay voces más graves, más suaves, gente que utiliza expresiones más informales, más coloquiales… Piénsalo, ¿verdad que puedes prejuzgar a alguien sin conocerlo sólo por cómo se dirige a ti? Pues, con las empresas ocurre exactamente lo mismo.

Por eso, en DeMomentSomTres utilizamos el concepto de “idiolecto” en el ámbito del marketing para hacer referencia al libro de estilo comunicativo de cada empresa: es un factor determinante a la hora de trazar la estrategia de branding o construcción de marca de cualquier cliente.

Un universo de marca bien definido

Todas las empresas deben estar impulsadas por una historia de marca bien definida. Para establecer cuáles son los valores que mueven tu empresa al público es necesario que tengas clara la visión, la misión y los valores centrales.

A la hora de construir tu marca y comunicar tus principios a los clientes, clientes potenciales, otros profesionales del sector o a cualquier segmento de público al que te dirijas debes tener en cuenta varios aspectos que se interrelacionan. El idiolecto siempre debe mantener la armonía con el resto:

  1. Empezar la guía de estilo partiendo de la historia de marca previamente definida.
  2. Hacer uso de las directrices del logo para ser fácilmente reconocido.
  3. Incluir la gama de colores básica que engloba a la marca con consistencia.
  4. Dictar la tipografía y jerarquía que sigue.
  5. Definir el tono de voz, tu idiolecto.
  6. Especificar las imágenes y la iconografía que conforma tu estilo visual.

Adquiere personalidad a través del idiolecto para vender más y mejor

La definición del tono de voz suele subestimarse, pero su consistencia puede ser determinante a la hora de comunicarte con tu público. Como hemos visto, construir un universo de marca implica varios factores y éstos sólo funcionan si están cohesionados y corresponden a una misma personalidad. De ahí nuestra predilección para llamar idiolecto al estilo comunicativo de cada empresa.

El idiolecto de tu empresa debe ir de la mano con el resto de elementos que conforman tu libro de estilo. Merece la pena invertir tiempo en definir qué vocabulario vas a utilizar, si te dirigirás al público en singular o en plural, en segunda o tercera persona, etc.

Cada vez que te comunicas, o bien, verbalmente, o por escrito, estás reflejando la personalidad de tu empresa. Cada palabra influye en cómo te perciben. Si lo haces bien, reforzarás tu imagen y, en poco tiempo, podrás presumir de un carácter claramente definido. Pero si no estás alerta, podrías confundir al público y acabar perdiendo muchos leads por falta de solidez.

¿Cómo defino el idiolecto ideal para mi empresa?

Tienes que tener en cuenta qué ámbitos abarcas: pueden ser propuestas comerciales, contratos, comunicaciones a redes sociales, correos electrónicos, presentaciones corporativas… Puedes encontrarte en infinitos contextos distintos.

Piensa en quien es tu audiencia. Conoce a tu público objetivo y se empático. Dependiendo del contexto, puede variar, está claro. Quizás necesitas adaptar tu estilo comunicativo según convenga, ya que no es lo mismo redactar una publicación en LinkedIn dirigida a contactos profesionalizados en tu sector que generar un eslogan para un cartel publicitario que se expondrá en el centro de tu ciudad.

Cuando hayas definido tu idiolecto, asegúrate de replicarlo en todos los canales, sé coherente y declaralo tuyo. De esta forma, te diferenciarás entre la competencia y tus mensajes perdurarán mucho más.

Decidir cómo quieres ser visto por tu público es una decisión muy importante, ¡pero no te agobies! El equipo de DeMomentSomTres podemos orientarte para diseñar y mantener el idiolecto que encaja con tu empresa. Contacta con nosotros y hablemos.

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