Marketing digital desde Vancouver con amor

Por | 08-04-2018 | Blog de comunicación y márketing digital | 0 Comentarios

cimc2018

Es la tercera vez que asistimos en la Canadian Internet Marketing Conference con especial interés después de ser elegido por la revista Forbes como uno de los congresos imprescindibles sobre el Marketing Digital en el top 20 mundial. Como siempre, no podemos esperar a llegar a casa para escribir nuestras impresiones. Esta vez, sin embargo, lo hacemos en el aeropuerto Internacional de Vancouver degustando un Chardonnay y un Pinot Noir de la zona. Un vino tinto que recibe el nombre de See Ya Later premonitorio.

Esta edición ha sido relevante por reunir en 2 días los pesos pesados de la industria del Social Media. Hemos asistido a ponencias con miembros de Linkedin, Twitter y de las soluciones como Shopify, Hootsuite, Adobe marketing y Microsoft. Disney, Amazon, Uber y Airbnb también han encontrado su espacio. Tampoco han faltado las pornostars de Unbounce o de otras agencias de marketing. En fin, ha habido de todo de las mejores familias.

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Creatividad

La temática transversal ha sido sin lugar a dudas la creatividad en los equipos. Cómo potenciar la creatividad, como controlarla y como salir de la zona de confort a la vez que incorporamos los datos para medir resultados. Duncan Wardle, de Disney, nos proponía, en la ponencia que abría el congreso, esquivar las barreras de la creatividad (presupuesto, cuestiones legales, tiempo) e incorporar a nuestro vocabulario la frase “qué pasaría si …”

Desde Unbounce, de la mano del genial Oli Gardner, recuerdan que la creatividad debe de estar ligada a un propósito basado en la experiencia del usuario y las acciones deben ser medibles.

Tanto hablar de creatividad… ¿A qué se debe?

Porque nos da la impresión, y esto es una impresión nuestra, que las herramientas se han comido el contenido. Que tenemos todos los equipos de marketing dispuestos a crear grandes piezas para los canales de social media y hemos olvidado el propósito principal de todo: conectar con el cliente para venderle nuestro producto. Sólo así se entiende que la apertura del congreso sea de Disney. Y que nos repitan una y otra vez que las empresas tradicionales están condenadas a la extinción. Sólo la creatividad nos hará renacer.

Be customer centric, my friend

Desde Amazon, que se reconocen Customer Obsessed, repiten como un mantra que hay que escuchar al cliente teniéndolo en el centro de todas iniciativas. Pero, a ver, ¿cuándo hemos dejado de considerarlo así? Quizás cuando nos hemos puesto al servicio de las plataformas digitales porque eran tendencia junto con la tipología de contenidos que podían admitir?

Sin embargo, lo que nos han contado desde Twitter es como utilizar el vídeo en su plataforma y los altos índices de credibilidad que tienen en comparación otras plataformas… ¡Bullshit! Sólo haremos vídeo si tiene sentido para nuestro cliente, no para que sea trendy, ¡por los dioses! Por citar una vez más a Oli Gardner (debo reconocerlo: I’m in love with him).

Evidentemente Uber y Airbnb están alineados con Amazon y añaden el otro gran mantra: ser proveedores de experiencias. Creemos una experiencia total, aunque de hecho, lo que han conseguido es romper un modelo económico de consumo y claro, esto va ligado a una percepción diferente del servicio por parte del consumidor, creando una experiencia nueva. Y son pioneros en instalar la confianza como básico en sus servicios. No como intangible, sino como objeto medible a base de puntuaciones y reseñas.

Estas empresas unicornio, como se autodefinen porque han pasado a ser starups con financiación estratosférica, se ven al frente de la nueva economía mundial, marcando tendencia y recordándonos que nada está escrito (tampoco por ellos, ¿no?).

Haz el favor de medir, ¡ya!

Datos, datos y más datos. El otro gran tema transversal. Obsesión de Microsoft y de Adobe. Pero esta vez hemos escuchado algo nuevo: atención con los Microdatos combinados con otros datos que recogemos y analizamos ya casi sin cuestionarlo. Por ejemplo, a la hora de optimizar una landing page, no sólo midamos el índice de conversión, sino que pongámoslo en contraste con otros datos como el % de emails spam que recibe el formulario, por ejemplo. Esto significa que tenemos que salir de nuestra zona de confort de la estadística, también.

Venga, ¿qué cosas hemos aprendido sobre marketing digital a pequeña escala?

Que si 100 caracteres en un tuit transforman mejor que mensajes más largos, que si para luchar contra los resultados de la wikipedia en búsqueda orgánica por una palabra clave, lo que tenemos que hacer es emularla haciendo tablas de contenidos, que si ya ha llegado la hora de anteponer el contenido de calidad a la cantidad…

Este tipo de contenido lo iremos contando como siempre en nuestro blog. Y si quieres asistir a nuestra exposición presencial que haremos con nuestros colaboradores, ¡pídenoslo!

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