Elegir una plataforma eCommerce es una decisión estratégica. No solo condiciona cómo se vende online, sino también cómo puede evolucionar el negocio, qué nivel de complejidad asumirá con el tiempo y qué capacidad tendrá para adaptarse a nuevos escenarios.
En DeMomentSomTres trabajamos con proyectos eCommerce de naturaleza muy diversa, y si hay una conclusión clara es esta:
la plataforma debe estar alineada con la realidad y los objetivos del negocio, no al revés.
En este artículo analizamos WooCommerce y LogiCommerce, dos soluciones habituales en el mercado catalán y español, para entender en qué contextos tiene sentido cada una.
La importancia del diagnóstico previo
Antes de hablar de plataformas concretas, en DeMomentSomTres siempre trabajamos sobre una base clara:
- Entender cómo funciona el negocio hoy.
- Identificar hacia dónde quiere evolucionar.
- Detectar posibles limitaciones futuras.
Solo con esta visión es posible recomendar una solución tecnológica coherente. Las comparativas ayudan, pero no sustituyen el análisis del contexto real de cada empresa.
Dos plataformas con enfoques diferentes
Tot i que ambdues permeten vendre online, WooCommerce i LogiCommerce parteixen de plantejaments diferents.
WooCommerce: flexibilidad y adaptabilidad
WooCommerce es una solución basada en WordPress que destaca por su flexibilidad y por un amplio ecosistema de extensiones. Es especialmente habitual en proyectos que necesitan:
- una entrada progresiva al comercio electrónico,
- una inversión inicial ajustada,
- y capacidad de adaptación a corto plazo.
Se suele utilizar en:
- pequeñas y medianas empresas,
- proyectos B2C,
- negocios donde el contenido y la comunicación digital tienen un papel relevante.
WooCommerce permite construir soluciones muy diversas, pero requiere una buena definición inicial para asegurar que el proyecto pueda evolucionar de manera ordenada a medida que aumentan las necesidades.
LogiCommerce: estructura y visión a medio y largo plazo
LogiCommerce es una plataforma eCommerce pensada para empresas con una operativa más estructurada o con necesidades específicas de crecimiento.
Es habitual en:
- empresas medianas o grandes,
- modelos B2B o mixtos (B2B y B2C),
- proyectos con presencia en varios mercados,
- entornos donde el eCommerce debe integrarse con procesos internos.
Aquí el eCommerce no se concibe como una herramienta aislada, sino como una pieza integrada dentro de la organización, preparada para dar respuesta a escenarios más complejos desde el primer momento.
No es una cuestión de “mejor” o “peor”
Un error habitual es plantear la decisión en términos absolutos. En la práctica, ninguna de las dos plataformas es universalmente mejor.
Lo que realmente marca la diferencia es:
- el modelo de negocio,
- el volumen de operaciones,
- la complejidad comercial,
- y las previsiones de crecimiento.
El coste se debe analizar en conjunto
Cuando se habla de plataformas eCommerce, a menudo se pone el foco solo en el coste inicial. Pero la experiencia nos dice que es más relevante analizar el coste global a lo largo del tiempo.
- Algunas soluciones permiten comenzar con una inversión menor, pero requieren más dedicación técnica a medida que el proyecto crece.
- Otras implican una inversión más estructurada, pero ofrecen una base preparada para evolucionar sin cambios continuos.
Ningún enfoque es incorrecto por sí mismo. La clave es entender cuál encaja mejor con el momento del negocio.
